
Las obras se desarrollan en distintos períodos creativos.
Cada uno responde a procesos internos que, en su momento, no fueron conscientes, pero que con el tiempo revelaron una transformación.
El recorrido
Las obras siguen un movimiento interior.
De la fuerza instintiva del caballo,
a la conciencia que emerge en lo humano,
hasta el vuelo abierto de los pájaros.
Un tránsito silencioso
entre tierra, interior y aire.